Zona Rojaa 

Esta zona roja está concebida para testimoniar sobre algunos hechos negativos de los cuales he sido víctima y que me interesa descubrir ante los lectores de mi página. Tiene, al menos, dos propósitos en una primera lectura:

1. Evitar malas experiencias a quienes se informen de esto y conozcan a las instituciones y/o personas aquí denunciadas y

2. Se pueda, aunque tardíamente, reparar estas acciones por parte de los involucrados y lograr un buen entendimiento en base a la verdad.

    

Entonces, seré dichoso de sacar de esta zona roja a quienes ahora la habitan. De no lograr este propósito de reparación, seguirán habitándola, incluso, después que ellos y yo desencarnemos, pues estos medios digitales, cada vez se hacen más amigos de la eternidad.

 

Los gobiernos e instituciones están constituidos por personas que, más o menos conscientemente, son quienes efectivamente dan vida a las entidades para las cuales trabajan. De hecho, las instituciones sin funcionarios (o personas) no pueden subsistir. Por ello, esta denuncia va a personas específicas y no a instituciones. Ejemplo: no es la Municipalidad de Vicuña, sino los 3 funcionarios que menciono con nombre y apellido.

No es el SEBV en general, sino la directiva que lo regentaba en 1999  (gobierno de Ricardo Lagos).

 

Esta idea de la zona roja, la he extraído de La Divina Comedia del genial Dante Alighieri. En esta famosísima obra literaria, el poeta crea un Cielo, un Purgatorio y un Infierno en donde ubica a muchos de sus contemporáneos, según fuere la relación y el comportamiento que tuvieron para con él. Obviamente, mi zona roja, corresponde al Infierno del Dante.

 

Afortunadamente, mi experiencia con las personas ha sido y es positivísima (en un 99%, si hubiere de cuantificar); más, sin embargo, lo que aquí denuncio públicamente está, no solamente en ese 1% negativo, sino me ha significado un daño anímico y económico de consideración.  

 

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Hernán Herrera, ex alcalde de Vicuña    Eduardo Valenzuela, arquitecto del Municipio    Luis Hernán Vigorena, funcionario municipal

 

Estos 3 personajes, entre 1993 y 1994 fueron depositarios, como funcionarios municipales, de mi más preciado proyecto: un Observatorio Astronómico para Turistas, con  Planetario, Escenario para ofrecer mis conciertos, Salas multiuso (especialmente destinadas a clases de música y astronomía) y Cafetería. En esos años era una idea pionera. No existía en Chile ningún Observatorio Turístico en gran escala, menos aún, un Complejo MúsicoAstro Cultural como el que yo empezaba a establecer.

A esas alturas (1993) no era simplemente una idea lo que yo tenía: compré un predio de 19 hectáreas a las faldas del cerro Mamayuka con excelentes condiciones para observar por las noches el cielo y realizar idóneamente mi proyecto, e incluso tenía hechos los planos de construcción (con el arquitecto Agustín Rozas) para postular a fondos privados y/o estatales que pudieran ayudarme.

Debo decir que, en esos años, en medio de mi carrera internacional de conciertos, yo pasaba tiempo limitado en Chile, lo que obviamente fue aprovechado por los 3 funcionarios mencionados para llevar a cabo en mi ausencia su latrocinio, en términos de propiedad intelectual, mientras yo no estaba en el país.

 

Hablé primeramente con el director y astrónomos del Tololo, quienes me comprometieron su apoyo en equipos (especialmente telescopios Meade) y asesoría astronómica en gral., como formación de guías astronómicos etc., ya que mi Observatorio Turístico los descongestionaría bastante en su labor profesional. En segundo término, hablé con Hernán Herrera, alcalde a la fecha de la Municipalidad de Vicuña. 

Y también hablé con el Planetario de la USACH, en Santiago. En el Planetario yo daba frecuentemente conciertos (que aún doy) y tenían la mejor voluntad de ayudar y asesorarme.

Herrera comprendió de inmediato el beneficio de mi proyecto para la zona y se comprometió a ayudarme en lo que estuviera a su alcance para concretarlo, entendiendo que éste traería un importante flujo turístico a la zona, con su correspondiente beneficio económico generalizado. Designó entonces a Eduardo Valenzuela y a Luis Vigorena, para conformar, junto a él, el equipo municipal que me ayudaría para sacar adelante mi proyecto.

 

Tuvimos muchas reuniones, algunas en el municipio, aunque la gran mayoría de ellas en la Hostería de Vicuña (frente a sendos platos, obviamente financiados por mí) para avanzar en la concretización del proyecto. Estas numerosas reuniones, ahora lo entiendo claramente, les sirvieron a estos 3 delincuentes para enterarse del proyecto a cabalidad, pues siempre les compartí confiadamente hasta los más mínimos detalles del mismo. Conceptos como Astroturismo o asociación entre la música (conciertos) y observación astronómica, obviamente no estaban ni en la imaginación de estos personajillos... pero de repente, como por arte de magia! aparecen en sus cabecitas y... las aplican en su plagio... ¿de dónde? Por Dios, es tan burdo y obvio!

 

Para resumir la historia: me robaron descaradamente la idea, los planos, los contactos... y entre gallos y medianoche, con dineros del MOP (que originalmente se estaban gestionando para mi proyecto) más dineros municipales (que eran los que me habían prometido) y el apoyo de gente que los ayudó entendiendo que era mi proyecto (entre ellos, el mencionado Observatorio Tololo), adquirieron un terreno en las cercanías de mi predio y construyeron el actual Observatorio Mamalluca.

 

Incluso Gilda González, testigo de fe de la Notaría de Vicuña en esos años, sorprendió a Eduardo Valenzuela en su casa de Montegrande, borrando el nombre de Agustín Rozas, el arquitecto que hizo los planos originales para mí, para reemplazarlo por su nombre en los mismos planos arquitectónicos. Esto confirma 2 aspectos, a saber: la mediocridad de Valenzuela como arquitecto y... el descaro para robar propiedad intelectual! Obviamente, Gilda le recriminó y le hizo ver la gravedad de lo que estaba haciendo.

 

Luego, la historia es conocida. La Municipalidad echó a andar por cuenta propia el que era mi proyecto, llenando a los turistas que noche a noche visitan el lugar, con puras mentiras sobre el origen y la creación del observatorio.

 

Pese a que bastante gente sabe la verdad sobre ésto, jamás ninguna autoridad de la Municipalidad de Vicuña me llamó para disculparse y reparar este daño con robo de propiedad intelectual. Y es oscuramente entendible, pues para el Municipio ha sido una importante entrada de recursos económicos con que antes no contaba (...poderoso caballero es don dinero).

 

Naturalmente, esto significó que me alejara de la Municipalidad e incluso rechazara el nombramiento de Hijo ilustre de Vicuña, aduciendo en una carta de mi puño y letra que, mientras no se reparara efectivamente el agravio, robo, o como quiera llamársele, yo no tendría nada que ver con el Municipio. Esto lo he cumplido cabalmente y, a la fecha, he hecho conciertos con Municipios de La Serena, Coquimbo, Paihuano (para  mencionar los de la zona) y obviamente: Santiago, Concepción, Punta Arenas etc. etc. pero ni uno solo con la Municipalidad de Vicuña.

 

 Aún hoy (2018), después de 25 años de este robo, me resulta penoso y violento el sólo pasar por las inmediaciones de la Municipalidad de Vicuña... verla. Igualmente me resultaba penoso ver desde mi predio en Mamayuka, el observatorio que me robaron, construído a tan sólo unos pocos cientos de metros de distancia. Entonces, tras 2 exitosas temporadas de conciertos en mi campo en Mamayuka (2004 y 2005), lo abandoné por tristeza, por recordarme la bajeza del ser humano, encarnada en este caso por los 3 funcionarios mencionados y compré unas hectáreas a orillas del Embalse Puclaro, para comenzar, desde cero, mi antiguo proyecto unos años después. Isla Puclaro, como lo denominé, es actualmente mi lugar de trabajo, conciertos y residencia.

 

¿Solución? Que alguna autoridad, con suficiente poder político que lea este texto y se entere de la verdad, se ponga en contacto conmigo y me cite a un Concejo Municipal Pleno, para que escuchen de mi voz el cómo se sucedieron los hechos en realidad. Tengo pruebas e incluso testigos para acreditar la historia tal como fue. Y, por supuesto, muy importante: que se cite a este Concejo Pleno a Herrera, Valenzuela y Vigorena, para ver si se atreven a reafirmar sus mentiras delante mío y los Concejales. De esta manera, establecida la verdad, se sancione debidamente a los 3 culpables y se me repare de hecho, restableciéndose mi relación con la Municipalidad.

 

De no suceder esto, la situación se mantendrá en un impasse, pero hoy, con una notable diferencia a los años anteriores: ahora está mi página web con este C.I (Cielo e Infierno, que ahora lees) y, cada vez más gente, entre los miles que me visiten, se enterarán de este hecho, hasta que alguno de ellos, tenga la voluntad y el poder suficiente para solucionar esta situación de acuerdo a la verdad y la decencia.

 

En el intertanto, habitan este Infierno todos los alcaldes de Vicuña con mandatos posteriores a 1994 (año en que terminó el período de Herrera) en calidad de cómplices, más o menos activos, de acuerdo a su grado de conocimiento y actuación al respecto, ellos son:

Emanuel Ferreira Vega, Fernando Guamán Guamán (con él hablé y conoce toda la verdad), Gloria Torres Espejo y Rafael Vera Castillo (actual alcalde).

 

Así mismo, en un segundo término, todos los directores del Observatorio Mamalluca (desde su inicio hasta hoy). Entre otros: David Orellana Astorga (hablé con él cuando fue designado y me dijo que haría lo que pudiera al respecto... no hizo nada), Patricio Vilches Maldonado y...  ¿quién otro... sino el descarado de Luis Hernán Vigorena?

 

Todos ellos están en este Infierno por ser cómplices, más o menos conscientes, de lo hecho por sus predecesores en tanto funcionarios del Municipio de Vicuña, de las mentiras que noche a noche se les dicen a los turistas acerca de la creación del mismo y sobre todo, por gestionar de hecho, un proyecto ilegítimo desde su nacimiento.



 

SEBV

(Servicio Especial Búsqueda de Vehículos)

 

En 1999 me encontraba viviendo en USA por ya varios años. El Dalai Lama anuncia su venida a Chile y se me pide, tanto de su parte como por los organizadores en Chile de este magno acontecimiento, estar presente en el país para ayudar. (Para más Info ver mi Biografía e Info del CD Dalai en esta webpage). No lo dudé y me vine a Chile. Para movilizar al Dalai en los días que estuvo en Santiago traje desde Miami mi auto Mercedes Benz (comprado con mi esfuerzo y trabajo en USA) para que el Dalai se movilizara cómodo y seguro. Paralelo a la intensa actividad de esos días, comencé todo el papeleo reglamentario para la internación del vehículo. Pues bien, un día después de la partida de Chile del Dalai, me detienen funcionarios del SEBV y retienen el vehículo... qué curioso, ¿verdad? ...entre millones de autos en Stgo, justo me detienen, casi a la salida de mi entonces casa en Peñalolén para quitarme el auto.

Intenté por todos los medios a mi alcance recuperarlo, incluso en el público remate final, pero el SEBV tenía todo bloqueado para mí.

 

¿Hay una explicación? Claro que sí, y es simple:

Esto sucedió durante el gobierno de Ricardo Lagos, 1999.

El Dalai Lama es la autoridad política (en exilio) y espiritual del Tibet. Obviamente en muchas de sus intervenciones privadas y públicas, él increpa a China por la invasión a su país, Tibet, y solicita el retiro de los invasores chinos del Tibet. Siempre en términos muy elevados, acorde a su condición. Por el gran prestigio que el Dalai Lama tiene en el mundo entero, China presiona, y presionó en Chile! a fin de impedir la actividad del Dalai. Y esta presión la hizo fuertemente, en su condición de primer socio comercial, por su mayoritaria compra del cobre que Chile exporta. De hecho, las autoridades políticas locales, que en un principio iban a recibir oficialmente al Dalai Lama en La Moneda y en el Congreso Nacional, finalmente lo hicieron, a regañadientes y "a título personal," y no oficial... en sus casas!

Apenas el Dalai Lama parte de Chile se castiga a algunos de los principales gestores de este significativo evento en Chile. Curiosamente, los chinos de la Embajada me felicitaron en una cena de una importante familia que vivió muchos años en Pekín, por lo bien que nos resultó todo (a su pesar!) en la Estación Mapocho... pero, igual... yo pagué con mi Meche.